jueves, 1 de enero de 2026

La inolvidable gesta de Silvia y Juan en los 30km de Tibacuy 2025


 

(Doña Silvia y Don Juan)

Diciembre de 2025. El año exhalaba sus últimos suspiros y el aroma a fiesta ya inundaba las calles, pero para un grupo de valientes (y otros tantos temerarios), la verdadera celebración no estaba en las mesas de banquete, sino en las faldas imponentes de la montaña.

Llegó la Carrera Atlética de Montaña Tibacuy 30km, el evento mítico para cerrar el calendario con fuego en los pulmones y barro en las zapatillas.

 

El rugir del Boquerón

La jornada inició en el Boquerón. Allí, el río no corre, brama; un rugido líquido que dio la señal de partida bajo un sol inclemente que parecía querer derretir las ambiciones de los presentes.

La línea de salida era un cuadro surrealista. Por un lado, los atletas de élite, seres de fibra pura que parecen no sudar, sino destilar ambrosía.

Por el otro, la gloriosa corte de los recreativos:


 * Un corredor en traje y corbata (posiblemente huyendo de un cobro coactivo).

 * La Mujer Maravilla, cuyo lazo de la verdad no servía para acortar la distancia.

 * Un valiente con ruana, desafiando las leyes de la física y el calor tropical.

 * Y, por supuesto, la legión de influencers, seguidos por drones y cámaras, narrando su agonía con el ángulo perfecto para sus seguidores, como si Tibacuy fuera alfombra roja… pero con barro.

.

 

El hechizo de la montaña y el imán del Quinini

A medida que el ascenso devoraba los kilómetros, la magia de Colombia se hizo presente. La biodiversidad mutaba ante los ojos de los corredores como un truco de prestidigitación divina: del calor sofocante y seco, al abrazo húmedo y templado de los bosques de Tibacuy.

En medio de esta marea de esfuerzo, sobresalía una pareja del equipo Atletas por Suba: Doña Silvia y Don Juan. Atletas de categoría Master, con la sabiduría que dan los años pero la "novatada" de enfrentarse a semejante kilometraje. Ellos no iban por los 30km. Su plan era discreto, un romance corto con la montaña. Pero el Cerro Quinini tiene voluntad propia; es un imán de piedra que atrapa las almas y no las suelta hasta que conquistan su cima.

 

"Hacer la de chorro"

El cuerpo tiene un límite, pero el amor es infinito. Al llegar al kilómetro trece, el cansancio golpeó a Juan como un mazo invisible. Las subidas no eran ya camino, eran muros. El cambio de temperatura hacía estragos y el aliento flaqueaba. Fue entonces cuando Silvia, con el corazón inquebrantable, lanzó el grito de guerra que quedará grabado en los ecos del Quinini:

“¡Juan, no vamos a parar! Vamos a hacer la de chorro, vamos a hacerla de una, caminando sin mente, a paso largo. Vamos a conquistar esta montaña, ¡como hace varios años conquistaste mi corazón!”

 

Aquella frase no fue solo motivación; fue un conjuro. Don Juan, movido por esa fuerza invisible que vence cualquier obstáculo, encontró en el amor de Silvia el combustible que la hidratación de marca no podía darle. Correr en pareja los convirtió en un solo latido contra la imponente montaña.

 

La gloria en Tibacuy

Finalmente, Tibacuy los recibió con su clima templado y su aire puro. Los 30 kilómetros cayeron rendidos ante los pies de esta pareja de Suba. No solo vencieron la distancia; vencieron la duda, el cansancio y la lógica.

Mientras los influencers buscaban señal para subir sus videos y la Mujer Maravilla recuperaba el aliento, Silvia y Juan cruzaban la meta. Habían conquistado el Quinini, recordándonos a todos que la mejor estrategia de carrera no está en los geles energéticos ni en los tenis de fibra de carbono, sino en correr con el alma de la mano de quien amas.


¡Honor y gloria a los conquistadores de Tibacuy 2025!



¿Te ha gustado esta historia de superación? ¿Cuál ha sido la carrera donde el corazón te sacó adelante cuando las piernas ya no podían más? ¡Cuéntanos en los comentarios!


Imágenes compartidas grupo Atletas por Suba y faceboock alcaldia de Tibacuy:


















Resultados oficiales carrera atlética Tibacuy 2025 ⬇














No hay comentarios:

Publicar un comentario

Rafael Correa: Berraquera, no hay nada imposible.

  Rafael Correa: Berraquera , no hay nada imposible.   La historia de un hombre que desafió la montaña, venció la noche y convirtió el d...