Eran las 04:30 de la
madrugada y estaba lloviendo, cuando entre a mi casa, sentía el
cansancio del viaje y de la carrera. Regresaba de Medellín de correr la media
maratón y tenia que trabajar ese mismo día. Descargue el morral me puse pijama
y creo que en tres segundos quede en estado de coma.
Cuando desperté a las
08:00, aun con cansancio pero con la alegría de estar bien y haber dejado en
sus casas a mis compañeros. Comencé a pensar en lo que paso y me fui al
comienzo de esta aventura llamada: Viaje a Medellín 2017.
Por allá en abril comencé
a pensar cuales serian las carreras en las que participaría en ese año. Hacia
mas de 7 años que no corría en ninguna competencia y solamente lo hacia de vez
en cuando. Tal vez una o dos veces en la semana, cuando podía. Pensé en
allianz, media maratón de Bogotá y media de Medellín si se podía y mi endeble
economía del momento lo permitía.
Entrenaba con los
compañeros de fontanar que fui conociendo en el parque. Entre ellos ya estaban
planeando armar el equipo para allianz, capitaneados por Moises y la logística
de evento de Manolito Roa. Anhelaba estar allli pero mis tiempos no dan para
eso.
Veía su entusiasmo,
disciplina y constancia. Fui familiarizándome con los nombres de Willson,
Angelita, Luis Martín, Mauricio y muchos mas que preparaban su carrera y que de
paso me animaban a continuar. Llego la carrera se hizo la labor corriendo de
embuchado y listo a preparar la media de Bogotá.
Mientras tanto un par de
desquiciados se fueron a Buenos Aires en bicicleta. Se comentaba de ellos, yo
no los había visto pero deseaba en lo mas profundo que les fuera bien.
Se sigue el proceso
corremos la media maratón de Bogotá, la cual ya es emblema de la ciudad ,
hacemos retroalimentación de la carrera con Oscar Nayith, quien fue sentando a
uno por uno para hablar del las sensaciones de carrera. Y ahora que? A pensar
en los paisas. Pero como? La economía un poco deteriorada y la verdad no tenia
tanta confianza con el grupo para organizar la aventura.
Ya estaba incluido en el
grupo de whatsapp pero aun así era poco conocido. Solo el Andariego, Iván y
Humberto, eran de mi confianza. Los demás iban y venían pero nada mas.
Llegan los locos de
Argentina y organizar un sancocho de bienvenida. Esto lo relato por que ese día
el monstruo campeón, el hombre alegre de sonrisa amplia y gran corazón, me
insinúa que corra una maratón. Que que? Ud está loco le dije a Janier; que es
el loco al que me refiero, el otro es Juan Carlos.
Como se le ocurre una
maratón si a duras penas corro los 21. Me dijo, "esta en la mente, Ud ya
ha corrido varias medias maratón ya puede hacerlo" es fácil. Si como no le
dije, mirando su medalla de segundo puesto en la ultramaraton de chicamocha,
tremendo orate este.
Pero al final, esas frases
motivaron la decisión después tomada.
Pasaron dos semanas y por
el whatsapp se hace el comentario para ir a Medellín en mi carro. Levantaron la
mano Jose Alejandro, Leonardo y uno que se hacia llamar Isotoroa. Quien sabe
que loco seria. Conversamos en el chat pero yo no tenía ni un peso. Sin embargo
como que a todos los corredores se nos aparece a ultima hora nuestro
"angelito" por que el miércoles me llama un sobrino y de dice:
"vaya al éxito y reclame un giro y se va a correr el domingo". Que
alegría, Andrés me acompaño, retiramos los chelines y ya era un hecho. Ese sábado
se ultimo detalles con los tres que habían levantado la mano y listo. El
andariego viajo el viernes con Luis Martín en bus, los demás en avión.
A las cuatro de la mañana
recogí a Jose-lease policía Ramírez, luego a Leonardo y por Ultimo al gordito.
Quien iba a pensar que ese man fuera corredor, ese era el que aparecía en
whatsapp como Isotoroa. No conocía a ninguno, pero iba a tener como diez horas
para compartir con ellos hasta la capital de la montaña.
Nos fuimos, pusimos la
calefacción para José por que había trabajado toda la noche, claro que la
dejamos prendida mucho tiempo, se me olvido y la vinimos a apagar en Santuario;
Antioquia, cuándo ya se le estaban quemando los pies, jeje y eso por que me
dijo que estaba haciendo como calor.
Leonardo escucho
vallenatos todo el viaje e Isotoroa- léase- Luis Soto, durmió hasta Medellín.
No hacia mas el que ahora es mi compadre.
No conseguimos
inscripciones y sacamos fotocopias al número de Jose, cada uno a descansar. La
carrera era a las 06:30.
Cuando acabe la carrera no
encontré a nadie y espere en la meta como dos horas. Solo vi pasar a Willson
quien me dijo que iba al hotel, que se sentía muy mal, luego vi llegar a
Yorvin. No llego nadie mas, luego me enteraría que la enfermería estaba llena
de los TAF. Saturaron el dispositivo de salud de la carrera, jejeje.
En el hotel encontré a
Leonardo moribundo, sin embargo con sus últimos alientos me decía que ya se
sentía mejor.
Que le hizo daño el
ensure, pero que le hizo trampa a la ambulancia y se voló y había terminado. Casi muerto pero llego.
La foto con Yorvin y
Fernando Suavita y para donde mi sobrino a planear el viaje a Bogotá.
Salimos a las siete de la
noche del derrumbe de Copacabana y después de parar en dos o tres veces eran
las cuatro y media de la madrugada y estaba lloviendo, cuando entre en mi casa.
Ese fue el final de esa
aventura. Gracias por estar atentos.
Ya continuara con el reto
Tibacuy 2017

